¿Crear una tienda online o vender en un Marketplace?

Cualquier empresa que venda productos o servicios se planteará en algún momento ofrecerlos a través de Internet. Dado que el comercio electrónico supone ya una cifra de negocio de 15 mil millones de euros en España, no es una oportunidad que debamos despreciar a la ligera. Además, hay que tener en cuenta que las decisiones … Continued

Consejos para tu negocio

Cualquier empresa que venda productos o servicios se planteará en algún momento ofrecerlos a través de Internet. Dado que el comercio electrónico supone ya una cifra de negocio de 15 mil millones de euros en España, no es una oportunidad que debamos despreciar a la ligera. Además, hay que tener en cuenta que las decisiones de compra se toman con mucha frecuencia a través de múltiples canales, lo que implica que el usuario puede informarse online sobre el producto y luego realizar la compra offline o viceversa, por lo que contar con presencia online es una ventaja incluso para las ventas en tienda física.

La decisión sobre cómo empezar a vender en Internet dependerá de varios factores, siendo el principal la inversión que estemos dispuestos a realizar para  empezar a vender a través de este medio. Si tenemos una marca comercial muy reconocida, un producto ya con éxito en Internet o vamos a realizar una campaña de marketing para posicionar nuestra tienda, la opción más interesante es crear nuestra propia tienda online. Para ello, podemos usar herramientas, como Magento o Prestashop, que nos ayudarán a crear nuestra tienda con recursos limitados, ya que incluso hay plantillas que nos permiten crear una tienda básica en muy pocos pasos y con reducidos conocimientos técnicos.

Pero si nuestra inversión disponible es limitada, no tenemos un nombre comercial reconocido o no sabemos qué aceptación tendrá nuestro producto o servicio en Internet, la mejor opción consiste en vender a través de un Marketplace, que no es más que un centro comercial online donde conviven multitud de vendedores que ofrecen sus productos a un número ilimitado de compradores.

Hay marketplaces horizontales, donde se pueden encontrar diversas categorías de productos, como Amazon, eBay o Rakuten; y otros verticales o más especializados, destinados a un tipo de producto, como Promofarma, para productos de parafarmacia, o Dawanda, para productos artesanales. También hay marketplaces destinados a productos usados, como Segundamano, e incluso para el trueque, como Obsso. Por último, los Marketplaces pueden ser puros, y estar formados solo por vendedores externos, como eBay o Rakuten; o ser mixtos, donde conviven un retailer con vendedores externos, como puede ser Amazon o Fnac.

Empezar a vender en un Marketplace es bastante sencillo, ya que basta con crear una cuenta de usuario, subir la información de los productos junto con su precio y empezar a vender. Si nuestro producto ya existe en ese Marketplace, añadir otra oferta para dicho producto suele ser muy fácil, mientras que si el producto es novedoso en la plataforma habrá que aportar toda la información sobre el mismo. Huelga decir que cuanto más completa y detallada sea la información sobre el producto, incluyendo un título descriptivo, detalle completo de las características del producto y fotografías ilustrativas, más alta será la conversión a compra. Por otro lado, de igual manera que en Internet posicionamos nuestra web, dentro de un Marketplace debemos posicionar nuestros productos. Para ello será muy importante el uso de palabras clave o keywords en la ficha de nuestro producto, ya que ellas permitirán a los compradores encontrar nuestros productos cuando usen el buscador para localizar lo que necesitan. De igual manera, es importante que nuestros productos estén correctamente categorizados ya que muchos para los usuarios que suelan usar los arboles de navegación

Por último, es importante tener en cuenta que la experiencia de compra no termina hasta que el comprador recibe su producto, por lo que la entrega se convierte en una etapa muy importante en el proceso. Que el pedido llegue más tarde de lo previsto, haciendo incluso que no sea ya útil para el comprador, o llegue dañado provocará insatisfacción en el consumidor que le llevará a no confiar en nuestra tienda. Contar con un socio logístico fiable que garantice las entregas y ofrezca servicios de seguimiento de los envíos se convierte en un punto vital a la hora de vender en Internet. Pero al mismo tiempo debemos racionalizar los costes de transporte, ya que muchas de las decisiones de compra en Internet están basadas en precio y los consumidores no suelen estar dispuestos a pagar elevados costes de envío. Por ello, cuando el volumen de envíos aun no es suficiente para contar con tarifas competitivas por parte de las empresas de transporte, contar con socios logísticos como PackLink es crucial, ya que ofrece precios muy ajustados en todos los trayectos y servicios al mismo tiempo que proporciona un servicio de atención al cliente centralizado y una facturación unificada.